
Algo naufraga en internet cuando un dominio expira.
En el verano de 2007, concretamente en agosto, decidí registrar un dominio en internet: http://www.brechadigital.es/. Un sitio web donde gestionar online todo lo que tenía pensado para una tesis doctoral cuyo tema giraba sobre la infrautilización que los publicitarios españoles hacen de las TIC. Una historia que paralelamente se desarrolló en otro blog del que ya se han comentado algunas cosas: http://orilladigital.blogspot.com/. No sé si algo más de 25€ es un coste tan elevado como para no renovarlo y mantener la titularidad sobre un nombre, bueno sí lo sé... "va a ser que no", que se decía hacer un tiempo.
Recuerdos y archivos se amontonan en el ftp donde está alojado. Por ejemplo: el signo de división como primera imagen, tan sencillo como definitorio, o el paréntesis impuesto por la tabulación de datos tras el trabajo de campo. (-: Parén-tesis :-) Luego ha tenido cometidos dispares como el de ser un microsite donde se daba noticia de la publicación electrónica de la tesis, de la aparición del libro o de la promoción del actual e-book. Seguro que el número de visitas no se corresponde con la utilidad y el rendimiento personal que ha supuesto para un tipo con conocimientos básicos de programación. He aprendido mucho con cada actualización de contenidos, especialmente con la libertad que supone subir a la red lo que estimas oportuno sin estar sujeto a ningún criterio de publicación o de edición. Algo que considero fascinante en un mundo donde no muchas personas tienen un privilegio de este calibre - dicho desde la sinceridad que me permite afirmar que soy consciente de no tener tantas cosas importantes que comunicar -.
Los tres años de existencia de este dominio han sido claramente un pre-texto (antes de tener escrita la tesis), un tiempo para la producción (ser el lugar de referencia al que redirigir los correos de tesis.brechadigital@gmail.com) y una misión final como la de PUBLICITAR todo lo publicado bajo un ISBN. Honestamente, no se puede estar más satisfecho de un proyecto personal que comenzó con un signo, se desarrolló en un modelo octaédrico y se termina con una imagen llena de agradecimiento.
La última palabra que me gusta decir, antes de poner un punto y final, es GRACIAS. En este caso a una empresa como nominalia por su excelente servidor y apartado técnico: impecable. A los sucesivos proveedores de acceso a internet (ono y telefónica, a timostar nunca) y a las personas que me han ayudado y enseñado lo poco que sé de páginas web (especialmente a albireo). Por supuesto, a los visitantes que han accedido a ella y de los que nunca tendré noticia ni comentario alguno. A mis amigos de siempre, por decirme que les gustaba y que era fantástico compartir ideas con ellos. A mis profesores y compañeros, en lugar destacado a mi directora Adelaida Bolea, por animarme a darle nuevas formas de expresión con imágenes y contenidos. Lástima que no se ha sabido transmitir a otros la magia que supone una experiencia académica de este tipo.
25€ no es mucho dinero. Esa no es ya la cuestión de fondo, de hecho no sé si alguien se quedará con el dominio y la utilidad que le puede dar. Supongo que me pasará igual que con natravega o con infintima, "namings" que aparecieron tras un concepto y que el paso del tiempo les arratró. Al igual que cuentas de correo que están inactivas, que blogs en los que hace meses se terminó de subir entradas... restos de naufragios que quedan sin pena ni gloria. Tal y como ocurre con http://www.digitaldivide.es/ , el sitio web gemelo donde hubiera subido en inglés la traducción de la tesis y que posteriormente quedó relegado a un servidor de pruebas. A principios de agosto mi dominio sobre él también expirará y quedará desactivado. Creo que únicamente me queda agradecerles a "ambos" los servicios prestados durante el trienio 2007-2010.
La historia continua, pero solo al borde de una orilla...
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