Datos personales

Una orilla virtual con un domicilio social.

viernes, 27 de agosto de 2010

Unidiversidad Web


La enseñanza de la comunicación: ¿pierde o gana facultades?

En estas semanas hemos estado elaborando un artículo para una revista científica. Es un proceso laborioso porque no existe el rincóndeldoctor.es para bajarse algún documento y editarlo – hasta el punto de que la manipulación acabe con cualquier rastro de plagio -. De nuevo ha tocado revisar enlaces, recuperar informaciones, contrastar noticias, consultar bibliografía y, sobre todo, currarse los datos. Una metodología que está demodé. Es las tareas de búsqueda de documentación y de localización de información re+le+van+te está descollando Cruz como experta en su particular cacharreo por internet. Cada día aparecen en su pantalla pistas que no duda en seguir hasta que lo relevante da sustancia a lo redactable.

Seguramente escribiría mejor que nadie este post, lo que ocurre es que hay que medir las palabras y trabajar con ellas hasta que se ajustan a criterios de publicación y normas de estilo. Un trabajo mecánico, como es el de maquetar o programar sitios web, que carecen de sentido sin un contenido original – que no más de lo mismo presentado bajo otro aspecto formal -. Ese ha sido el objetivo a la hora de analizar las páginas index de las FCE – Facultades de Comunicación Españolas -. Así, entre nosotros, hemos descubierto que las hay desde las muy “empatantes”, a las más “flashion”, pero casi todas ellas bajo el rigor corporativo de la Universidad de turno. Mientras éstas parecen haber superado las barreras de acceso, las diferentes FCE parecen empeñadas en animar a sus futuros clientes a matricularse desde las barricadas. Si algunas “promesas publicitarias” no se cumplen a lo largo del curso 2010-2011… Es El Empiece Seguro de alguna que otra polémica antes de navidades.

Dado que se tiene que enviar un documento escrito original, no adelantaremos acontecimientos hasta contar con la aceptación de su publicación (ya haremos referencia a ello en su momento preciso). Paralelamente a sus conclusiones, lo del page Rank (el corrector se empeña en ponerlo con mayúsculas), nos ha servido para entender diferencias abismales de posicionamiento. También para constatar factores de diferenciación y desarrollar algunas nuevas técnicas de auditoría a la hora de evaluar futuros proyectos. Agosto se está acabando y hay que volver al “cole”, al “insti” o a la “facul” con fuerzas renovadas. Salir de tanto “acronimato” y ejercer sobre un dominio que parece en el olvido son las únicas armas que nos quedan para aprobar los exámenes de septiembre. Este es el último año que gozamos de tal oportunidad, así que no nos queda otra alternativa.

De la diversidad que esperábamos encontrar en el mundo académico de alto nivel, nos queda el sabor agridulce de una unificación corporativista – pública o privada – que asfixia las páginas web de las FCE. Algunas de ellas auténticas ventanillas de información, con sus puertas bien cerradas a la imaginación. En el colmo de la localidad, en un mundo cada vez más global, el “monolingüismo palurdo” de creerse uno mismo con independencia sobre los demás no deja de resultar indignante. Si supuestamente las universidades han progresado de manera notable, muchas de las FCE están retrocediendo de manera notoria… eso sin contar las que únicamente dan la nota. Por cierto, bastante triste para ser el lugar donde se forma a los li100cia2.0.

Nota: la preciosa imagen que ilustra esta entrada está tomada de la portada de la página web de un lugar muy especial: Palacio de la Magdalena.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada