
Sumergirse tras sucumbir al tsunami
A punto de terminar 2010, el penúltimo día de lo que pudo ser un gran año y han sido más de trescientas jornadas de hanegada obstinación, una postrera fanega de tierra entre tanta cal viva. La entrada inicial pretendía ser una salida elegante manteniendo un tono amable, positivo y afirmativo ante la porfía que ha supuesto tratar con la incompetencia que conduce a la anegación. Día tras día, un “no” tras otro - cuando “no la callada” por respuesta -, la canallada cotidiana en que se está convirtiendo la falta de abundancia, nos lleva a sortear procederes despreciables de sujetos e individuas ruines. La ruindADD ha liquidado cualquier posible vestigio de publicidADD en la actualidADD. Su mezquina cómplice, la indolencia que se entiende por doquier, no ha hecho más que acelerar vertiginosamente el transcurso de los acontecimientos… ¡acaece, que no es poco y vivir para contarlo!
Decidir la fecha para finiquitar un intento era sencillo, tal y como está ocurriendo con muchas otras iniciativas, al cierre del ejercicio contable en curso. Es decir, dado que gastos > ingresos, tal y como ya se ha explicado = fin de trayecto. No hay más que comentar, ni nada que reprochar. Queda agradecer al puñadito de apoyos reales con los que hemos contado, hasta el punto que nos sobran dedos de nuestras cuatro manitas., que con su cubito de arena de playa y su rastrillo hiciesen frente genuino a una gigantesca ola común que arrastrará todo a su paso (to-di-to todo). Los que estamos en primera fila - autónomos, comuneros y jornaleros -, somos las primeras víctimas colaborales por estar en la vanguardia discrepante. Los que cómodamente contemplan la tragedia ajena desde la retaguardia de sus puestos vitalicios y funcionariales, públicos o privados, tienen sus negocios propios en la cuerda floja. Seguramente y tras la tregua navideña, las rebajas de los próximos cinco años - esas que augura el del talante ceñudo -, van a pasar factura con acuse de recibo a nombres conocidos y marcas de toda la vida. Puntual y escrupulosamente, cada vez + GASTOS frente a – ingresos será causa y motivo de un por llegar fatídico. Tic, tac, tic, tac… ¿o era tiki-taka lo que nos hacía creer que la vida puede ser maravillosa?
Incidir en la inminencia de lo previsible no tiene mérito alguno. Dado que es cuestión de tiempo, esperar en la trinchera o desesperarse en el cuartel va a dar lo mismo. La batalla está por perderse en un sálvese quien pueda que generará pánico colectivo. Los ponentes magistrales seguirán dando sus “keynotes”, los directores de orquesta impondrán su partitura a golpe de batuta y las revueltas serán contenidas con nuevos reales decretos que instaurarán el estado de matute*. ¡Atenta la compañía!... lo mejor está por venir. A la voz de mando de sonidos castrenses, recuperaremos nuestro sentido de la disciplina y dejaremos de hacer la guerra por nuestra cuenta. En el solar en el que se desarrollará la lucha, convertido para la ocasión en teatro de operaciones, más pronto que tarde se iniciarán las hostilidades que preceden a los golpes sobre la mesa. Banqueros que actúan como barqueros que ven zozobrar sus embarcaciones de recreo en la niebla, así como políticos que se esconden tras cortinas de humo, tienen un estrecho margen de actuación desde el 01-01-11. Un código binario donde hay más unos que ceros, y donde a uno no le echarán de menos. Algunos saldos de cuentas corrientes y ciertos millones de votos parece que mantienen una estrecha correlación. Veremos cómo se mantiene la memocracia a golpe de talonario sin fondos. La secuencia es sencilla, a saber: empieza con una “simple incidencia”, sigue con una “tonta coincidencia”, se sostiene con una “habitual reincidencia” y acaba con una “+ i.v.a. reincidencia”.
Orilla Digital queda sumergida, a fecha de hoy, anegada por completo y con la sensación de que cualquier proyecto creativo es posible en internet. Otra cosa es el modelo de negocio, o business plan que en el inicio fue el harware, luego el software, después el tupperware y hace cumbre cpn lo del tiki-tiki divertido y base de nuestra existencia. En el otro sentido, está el negocio motelo (Do you moteling?) que no dejará nunca de resultar rentable. A estas alturas de la película, no está en nuestro ánimo apuntarnos a la última campaña viral de la que damos noticia, entre otras cosas porque no es un asunto de descarga de contenidos. El sin quedarse sin siesta de algunos/as que siempre ganan ampliamente especulando con contactos y conexiones (los dos únicos motivos por los que la banda ancha sigue tocando a pleno rendimiento), llevará al tráfico de bases de datos personales tan sensibles como para saber dónde y cuándo nos conectamos. Pero sobre todo para qué y, la verdad, conectarse para nada es tontería. Si hay que ir a socorrer a alguien que se está ahogando, mejor hacerlo con sentido del humor. Aquí Cruz y Raya ponen una nota de añejo chiste, por no poner más viñetas rotas o risas generadas por el genial Gila. Los cuerpos de peluche que nos flanquean, rellenos de Gomaespuma, nos recuerdan la mejor manera de decir aaaaaaaaaadiós con careta de felicidad juvenil y alegre despedida.
Shhhh!! A modo de onomatopeya que acompaña un gesto conocido, llevándose un dedo a la boca para susurrar silencio, es la imagen de salida. En un año que se recordará por “el-de-otra manita” nada mejor que bucear en el pasado para callar al rival. Vale, ha sido como hacerse a la mar, en plena galerna, para volver a puerto con el bote vacío. Como ser madridista y que te metan cinco por creerse mooouy listitos… vale, Nacho. Al menos otra tripulación que ha salido ilesa, sabiendo más de privacidades y virtualidades. ¡Qué ustedes sean siempre Felices como durante las Navidades! Bendita paciencia, no nos cabe deuda.
Sin mauores "comentarios" hasta el día de hoy... que quede constancia del AGRADECIMIENTO y la FELICITACION pública a CRUZ TRAPERO DE LA VEGA.
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